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La importancia patrimonial del Cementerio General de Santiago.
La institución que Recoleta tiene el privilegio de proteger, es el primero de los cementerios “extramuros” creado en Chile, por disposición del Director Supremo Bernardo O´Higgins e inaugurado por él en 1821. Fue concebido con el propósito de que se convirtiera en el panteón de los héroes de la independencia y un recinto “general” que agrupara sin distinción a ricos y pobres. Tras 189 años de existencia hoy es el cementerio más grande e importante del país.
En él descansan más de dos millones de personas y su suelo ha sido bendecido con la inhumación de gran parte de las personas que han habitado en Santiago durante casi dos siglos. Esto lo convierte en un lugar fundamental para la memoria nacional y en él encontramos las raíces y la fuente de origen de la sociedad chilena. Su suelo sacro es la morada de los Próceres de la Independencia, su interior contiene el Panteón de los Presidentes de la República (1) y monumentos significativos, custodian las reliquias de centenares de figuras históricas, todo lo que convierte al Cementerio General en un potente símbolo patrio, lugar donde termina y comienza el espíritu nacional.
Su existencia está ligada a la concepción trascendental del ser humano, ha sido y sigue siendo el lugar dónde se realizan prácticas rituales funerarias y conmemorativas, y es el escenario donde la población realiza sus duelos y donde combate los efectos destructivos de la muerte y del olvido.
Sus 86 hectáreas definen un tejido urbano único y de gran complejidad, en dónde han quedado plasmados distintos momentos históricos, la configuración social de fragmentos de Santiago durante casi dos siglos y una versión paralela y eterna a la ciudad de los vivos.
Entre sus miles de construcciones, destacan casi un millar de obras de alto valor arquitectónico que conforman la mayor colección de arquitectura funeraria conocida en Latinoamérica. Dos centenares de esculturas lo posicionan como uno de los más antiguos e importantes museos del país, emplazado en un parque de 40 hectáreas y de casi 180 años de antigüedad (2).
Al atravesar sus puertas iniciamos un viaje al pasado y en sus avenidas podemos revivir nítidamente distintos momentos la historia chilena. Emplazado en el corazón de Recoleta, es la pieza principal del antiguo Barrio de la Necrópolis y condicionó la evolución de esta zona de la ciudad y que propició la localización del Cementerio Católico, la instalación de decenas de hospitales y recintos de la salud y de la beneficencia pública, el trazado del eje monumental que conecta la Plaza La Paz con la Plaza de Armas de Santiago.
Todas estas razones posicionan a este conjunto patrimonial como una enorme construcción edilicia y una obra colectiva de grandes proporciones construida por generaciones, que es reflejo y sinopsis de nuestra historia republicana y que asombra, causa admiración por su pasado, su urbanismo, su arquitectura, su calidad artística y su belleza paisajística.
El proyecto “La Ciudad de los Muertos” y el descubrimiento del patrimonio cultural del Cementerio General de Santiago.
El profundo conocimiento de las virtudes y vicios de la institución, los he adquirido tras 12 años de investigación y observación permanente y este grado de conciencia de la problemática me ha obligado a aportar al país con mis aptitudes y mi tiempo. Desde el 2006 he encarnado el rol de padrino y benefactor de un patrimonio que hasta entonces estaba huérfano, lo que para mí ha significado un gran honor al poder servir a centenares de personalidades de la historia nacional por quienes siento gran admiración. Sin embargo en todo momento el desinterés de la Dirección del establecimiento ha sido total y la oposición a mi trabajo ha sido cuestionado y escrutado por la opinión pública.
En 1999 y en la fase universitaria del proyecto, comencé estudiando el patrimonio cultural del Cementerio, las corrientes arquitectónicas que lo influyeron durante el siglo XIX y el trabajo del arquitecto Tebaldo Brugnoli (3). El 2001 y con el interés de conocer en profundidad el funcionamiento de la institución, realicé una práctica profesional trabajando en el fichaje de obras de arte dañadas y de sepulturas antiguas. Durante el 2002 realicé mi proyecto de título para optar al grado de arquitecto de la Universidad Católica, trabajo destinado a la realización de un plan maestro urbano que permitiera modernizar la situación urbana del Cementerio, haciendo el énfasis en un plan de rehabilitación de los espacios públicos del casco antiguo, para permitir usos patrimoniales y actividad cultural.
El 2006 retomé mis actividades, esta vez como profesional y con dedicación de tiempo completo y en conjunto con el programa de doctorado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica hasta el 2008. Mi objetivo fue profundizar en mis conocimientos históricos, urbanos y arquitectónicos y obtuve recursos del Fondart del área de Investigación de Patrimonio Cultural (4), lo que me permitió avanzar en la realización de una publicación sobre el patrimonio histórico, la evolución urbana y la arquitectura de “la ciudad de los muertos”.
El 2007 realicé el Plano tumba a tumba del Cementerio, ya que hasta entonces no existía un documento que permitiera identificar la ubicación de las distintas obras de arte, los personajes históricos y las obras de arquitectura de mayor interés. Complementando esta herramienta, realicé el Catastro Patrimonial, donde registré y georeferencié más de 2700 puntos de interés, 910 obras de arquitectura, más de 230 obras de arte y centenares de figuras históricas.
Conciente de la corrupción que había desatado el ex alcalde Gonzalo Cornejo y los daños a la imagen de la centenaria institución, el 2008 utilizando toda la información recabada durante años, inicié el proceso de postulación del Cementerio General para ser declarado Monumento Nacional, solicitud que fue ingresada en enero del 2009, en medio de la tenaz oposición del municipio (6) (7) (8) (9) (10). Al mismo tiempo denuncié a la Contraloría General, las sistemáticas acciones de Recoleta en contra del Cementerio y que perjudicaban su patrimonio urbano y la honra de la institución y la paz del descanso de sus muertos.
La desgastante oposición a la declaratoria que sostuvo la Municipalidad, me obligaron a crear un sitio web (11) una campaña de firmas de apoyo de la sociedad civil (12) y acudir a los medios de comunicación para crear conciencia pública y dar a conocer las problemáticas e injusticias provenientes desde Recoleta (13) (14) (15) (16) (17) (18).
Por motivos que escapan a mi comprensión, el Consejo de Monumentos se mostró en permanente colaboración con Recoleta, lo que dificultó aún más el proceso de declaratoria y la publicación del decreto ocurrida finalmente en enero del 2010, justo a tiempo para afrontar la emergencia del terremoto.
La emergencia sísmica.
El 27F, dejó como consecuencia gran destrucción en las zonas más valiosas del casco antiguo del Cementerio, siendo el área urbana que concentró la mayor cantidad de daños patrimoniales en todo Santiago. Volver a la situación previa al terremoto significará $4.000.000.000 de pesos en restauraciones y 4 a 5 años de trabajos intenso y bien coordinado, suma equivalente al total recaudado por su tutor con 2 años de los excedentes producidos por la actividad del Cementerio.
De inmediato realicé una evaluación independiente y desinteresada, de los daños de la catástrofe (19). Luego procedí a comunicarlos a la opinión pública (20) (21) (22) (23), hice el llamado a las familias afectadas para que acudieran a constatar su situación y asesoré gratuitamente a una decena de ellas. Posteriormente comencé la tramitación de la Fundación, el proyecto de reconstrucción emblemático del mausoleo Vicuña (24) y la promoción de la reconstrucción y restauración de numerosas obras de alto valor arquitectónico.
Desde un principio ofrecí mi cooperación técnica a la administración (25), lo que fue desestimado por completo y que ha hecho que mi accionar resulte infructuoso, debido a la política de evasión de responsabilidades y de puerta cerrada de la Dirección y la ausencia de aporte de recursos provenientes de la Municipalidad para las gestiones y obras de la reconstrucción. Además la entrada en vigencia del decreto N°72-1 del Mineduc, que declara 28 hectáreas como Monumento Histórico, no tuvo en la práctica ninguna validez, violándose el decreto en numerosas ocasiones, registrándose el robo de obras de arte (26) y otras irregularidades que ya han sido llevadas a la Contraloría General. Además la existencia de un “convenio de cooperación” suscrito con el Consejo de Monumentos y que dejó en manos de Recoleta la realización y vigilancia del Plan de Manejo Patrimonial, sólo aviva los temores del destino que pueda tener el patrimonio cultural del Cementerio, dado el negro historial de manejo acumulado durante la última década, marcado por situaciones como el loteo de calles, la utilización de mausoleos como bodegas y camarines (incluido el caso de un ex presidente), la edificación de obras dañinas para el contexto patrimonial, el acopio de basura en las calles, la venta de los derechos originales de agua para llevar recursos para las arcas municipales (27), según la misma lógica que espera concesionar comercialmente otras propiedades del Cementerio como los Portales de la Plaza La Paz (28). Situaciones como la profanación de la tumba de las víctimas del Incendio de la Compañía ubicada en medio de la misma plaza o la actual contingencia de ausencia de auxilio humanitario de muertos atrapados aún entre los escombros a un año y tres meses del sismo (29), situación que incluso afecta a don Manuel Arriarán, quién realizó las transformaciones que permiten que Recoleta aún reciba ingresos por su funcionamiento del Cementerio.
A más de un año de iniciada la emergencia, los avances en la reconstrucción no han superado el 10% del patrimonio afectado y cunde la incertidumbre sobre el futuro de este legado histórico (30) (31) (32) (33) (34).
La agonía del Cementerio General.
Si todo esto ya es muy preocupante, lo son también las últimas novedades que han salido a la luz pública sobre el acuerdo de cooperación de la Municipalidad con la Seremi de Salud que dieron como consecuencia, el penoso caso de narcotráfico en el Crematorio y en lugares consagrado a actividades rituales (35).
En marzo fue conocida la resolución del Sumario Administrativo realizado por la Contraloría General, al interior del Cementerio y que fuera consecuencia del Informe Final N°226 del 4 de noviembre del 2009 (36) (37) (38) (39) (40) (41). El Sumario dio como culpables al Director del Cementerio General señor Tulio Guevara y al jefe del Departamento Técnico, señor Jaime Díaz, ambos funcionarios de su confianza y relacionados con los contratos del caso GMA. Los cargos son la enajenación y exhumación ilegal de sepulturas perpetuas y de la realización de todas las obras civiles al interior del establecimiento durante los últimos 10 años, sin la autorización respectiva de la Seremi de Salud. Ahora le corresponde a Usted, decretar la sanción administrativa correspondiente.
He declarado persistentemente a los medios de comunicación que después de la actividad sísmica, el mismo tutor del Cementerio General ha sido el principal enemigo de su patrimonio y los hechos constatados por Contraloría lo ratifican. Hoy sabemos que la misma administración encargada de custodiar el descanso de los muertos del Cementerio es quién viola los derechos de perpetuidad con la finalidad de obtener nuevos terrenos para la venta en beneficio de la Municipalidad de Recoleta ¿Quién en el futuro confiará a la institución el cuidado de sus seres queridos caídos en desgracia y escogerá al Cementerio General como el lugar de descanso de sus muertos? En este contexto el futuro del establecimiento se ve muy oscuro.
La involución de las estadísticas de entierro(42) que sólo se comparan a niveles de la década de 1850, aumentan aún más los temores y vaticinan que a mediano plazo el Cementerio General ya no producirá excedentes, obligando el cierre de sus actividades y el posterior abandono y saqueo como ha ocurrido muchas veces en otros cementerios históricos en distintas partes del mundo. La competencia y apertura de una decena de nuevos cementerios privados en Santiago no ha sido afrontada y la institución no ha modernizado sus servicios y ha ofrecido productos que puedan ser competitivos frente a la actual demanda metropolitana. Tampoco se han realizado las inversiones mínimas para que el Cementerio pueda seguir funcionando a mediano y largo plazo, por lo que la responsabilidad de un eventual cierre corresponderá al tutor que no haya cumplido sus obligaciones mínimas.

En este contexto también fuimos testigos de cómo durante la tuición de Gonzalo Cornejo(43) el 2004, se hizo un contrato fantasma por $24.000.000 de pesos para el “Análisis de la Situación de Competencia y Adaptación al Mercado del Cementerio General” (el que se sumó a las denuncias relacionadas al caso GMA), perdiéndose entonces la oportunidad de comenzar a solucionar la crisis de pérdida de competitividad por actos de corrupción que actualmente investiga la el Ministerio Público, dañando además a la institución en uno de los puntos más delicados para su subsistencia futura y para cumplir su vocación eterna y de perpetuación del recuerdo de las principales figuras de la historia chilena.
Situaciones similares sucedieron con el patrimonio cultural que pese a ser la clave para la valoración futura del establecimiento, fue utilizado como excusa para la realización de otros dos contratos del 2004 que también investiga la Fiscalía (44). La “Confección y Mantención de el Sistema de Información Georeferenciado (SIG) del Cementerio General”, contrato por $28.000.000 de pesos, prometía por fin disponer de un plano tumba a tumba para promover el turismo cultural y sin embargo en plano nunca existió. Además se contrató en $66.000.000 de pesos la “Difusión del Patrimonio Artístico y Cultural del Cementerio General”, acciones de extensión que nunca llegaron a realizarse según lo pactado en los contratos, perdiéndose nuevamente la posibilidad de valorar y dar a conocer la riqueza patrimonial de la principal necrópolis del país.
El cambio de la política de explotación del Cementerio General.
Es conocido que el año 2008 la institución generó ingresos cercanos a los $5.000.000.000 de pesos y que tuvo gastos por $3.000.000.000. El excedente bordeó los $2.000.000.000 de pesos. No se conoce públicamente el detalle del presupuesto de los últimos 11 años, correspondientes a la administración del señor Guevara, pero se estima que los excedentes podrían estimarse entre $13-18.000.000.000 de pesos.
Ante los colosales ingresos que Recoleta obtiene de la tuición del Cementerio, la opinión de la Municipalidad siempre ha sido excusar el singular beneficio declarando que los recursos obtenidos por la tuición son destinados al gasto social en la comuna.
Sin embargo una tuición exclusivamente explotadora acumula décadas de ausencia de inversiones en infraestructura y equipamiento urbano, en mejoramiento de la calidad del servicio, en dignificación de las condiciones de entierro para los pobres, en desarrollos que aseguren el funcionamiento y la obtención de ingresos a mediano y largo plazo y de inversiones reales para el estudio, la protección, la difusión y la reconstrucción del patrimonio cultural del Cementerio General.
En contraste somos testigos de una tuición que suma numerosas irregularidades administrativas, incumplimientos de leyes, ocurrencia de delitos, violación del descanso de los muertos y de daños al patrimonio cultural. Hasta el momento su actuación como alcaldesa y tutora del camposanto, ha sido decepcionante y ha seguido las políticas sostenidas por el ex alcalde Cornejo. La ratificación del señor Guevara en su cargo tras haber asumido la alcaldía (45), el no haber cooperado con las investigaciones y no haberse hecho parte de las acciones judiciales en curso, ha profundizado la agonía del Cementerio General, que hoy más que nunca se cubre de luto y que atraviesa su peor momento histórico.
(6) 2008-06-26 El Mercurio. Postulan al Cementerio General como M. Histórico para detener su deterioro.
(7) 2009-03-24 La Nación. Evalúan valor patrimonial del Cementerio General.
(8) 2009-05-08 Que Pasa. Cementerio General podrías ser Monumento Nacional si Recoleta no se opone.
(9) 2009-05-09 El Mercurio. Revista VD Assadi. La Ciudad de los Muertos.
(13) 2009-07-9 El Mercurio. El Cementerio General descansará en paz.
(14) 2009-07-10 La Nacion. Preservan casco histórico de cementerio.
(15) 2009-08-30 La Nación. Fantasmas que penen en el Cementerio General.
(16) 2009-10-31 La Tercera. Revista + Decoración. Ciudad de los Muertos memoria de los vivos.
(17) 2009-11-01 El Mercurio. Artes y Letras. Las estatuas y esculturas de la ciudad de los muertos.
(20) 2010-03-21 El Mercurio. El Silencioso deterioro del Cementerio General.
(21) 2010-04-18 El Mercurio. Pasión y Gloria del Cementerio General.
(22) 2010-05-04 EDITORIAL El Mercurio. Preservar el Cementerio General.
(30) 2011-01-31 La Tercera. El Cementerio General a un año del Terremoto.
(31) 2011-02-27 EL DUELO DE LA CIUDAD DE LOS MUERTOS.
(32) 2011-02-27 El Mercurio. Artes y Letras. 1er aniversario del terremoto.
(33) 2011-03-19 El Mercurio. Revista VD. Desafío a la Eternidad.
(36) Conclusión Informe N°226
(37) 2010-01-25 La Hora. Las acusaciones que pesan sobre el Cementerio General.
(38) 2009-11-13 El Mercurio. Cementerio General vulnera norma funeraria.
(39) 2009-11-11 La Segunda. Gastos improcedentes en el Cementerio General.
(40) 2011-04 El Periodista. Los Negocios de la Cripta.
Tomás Domínguez Balmaceda Fundación Ciudad Eterna, Recoleta, Terremoto 2010 agonía, Recoleta, Sol Letelier, Terremoto 2010