La Otra Ciudad. El Semanal - La Tercera 30-10-2011

El arquitecto Tomás Domínguez lleva más de una década levantando el mapa exacto del Cementerio General: sus mausoleos, sus calles, sus esculturas, sus historias ocultas, el daño preciso que dejó el terremoto. Ya conoce de memoria esta pequeña ciudad, que es el reflejo exacto del Santiago que ha ido mutando en el tiempo. Lanzará un informe este lunes, justo para el Día de Todos los Santos. Pero antes de eso, se animó a mostrarnos en terreno lo que ha encontrado.
La Tercera – El Semanal - 30/10/2011
por Texto: Alvaro Bisama / Fotografías: Nube 360 y Alejandro Hoppe.
Tomás Domínguez mira el mausoleo de Manuel Arriarán Barros, en el Cementerio General de Santiago. En el patio 51, ese mausoleo está tapado por una rejilla verde. El terremoto del año pasado lo destruyó. Arriarán fue un filántropo que tuvo a su cargo el cementerio entre 1880 y 1906. Murió en 1907. Arriarán fue quien le dio al lugar su forma actual: expandió los terrenos, proyectó una ciudad posible de los muertos, plantó árboles, ordenó las avenidas. Arriarán no dejó descendencia. Lo que la rejilla tapa son las piedras apiladas. La fuerza de la tierra pulverizó el cal y canto que las pegaba, hizo picadillos los ladrillos que tenían poco más de un siglo. Posiblemente, las piedras sean del cerro Blanco, que Arriarán compró cuando dirigía la institución para tener materiales de construcción para las tumbas.
Nadie recuerda a Arriarán. Tomás Domínguez, sí. Mira su mausoleo destruido y dice:
-Arriarán fue el Vicuña Mackenna del cementerio.
Al mediodía del lunes, a una semana del Día de Todos los Santos, el Cementerio General luce casi vacío. El sol de la primavera en Recoleta aún no se vuelve inclemente. Por ahora, la ciudad de los muertos está en calma. Aquí, Tomás Domínguez, de 35 años, camina con la habilidad de quien conoce los pasos secretos de una calle a otra, las rutas invisibles que conectan a las familias de las tumbas.
-Este es un reino distinto. Me ha llevado 10 años entenderlo y sigo sin hacerlo- dice.
Domínguez no venía hace cuatro meses, aunque sus últimos 10 años los haya pasado acá, desde que era estudiante de Arquitectura en la UC y se topó con el trabajo de Tebaldo Brugnoli, un arquitecto italiano que se dedicó a hacer mausoleos a fines del siglo XIX y principios del XX. Ese fue el comienzo: había una señal ahí, un mundo invisible hecho de las firmas de los arquitectos que habían trabajado en el lugar. Domínguez siguió investigando. Descubrió que el cementerio carecía de memoria respecto de sí mismo. Que su pasado no había sido relatado. Así que se dedicó a contarlo como cuentan los arquitectos una historia: armó los planos del lugar, sistematizó herramientas de valoración patrimonial de las obras, encontró lo perdido. Fotografió todo, construyó el mapa de todo, tasó todo. Y armó un libro con todo eso: el apéndice de esa publicación tenía 400 páginas de imágenes.
No se editó nunca. El investigador dio paso al ciudadano: armó la fundación Ciudad Eterna y consiguió que el Consejo de Monumentos Nacionales declarara al cementerio Monumento Nacional. El valor, en cifras, de ese patrimonio es de $ 575 mil millones.
-Hace tres años tuve que discutir durante un año y medio para decir que el Cementerio General era tan patrimonial como ese aviso luminoso de Champaña Valdivieso.
-La república se acabó en el cementerio en 1979, cuando se llevaron a Bernardo O’Higgins. Ahí empezó la decadencia del panteón nacional. Cuando se lo llevaron, se le fue un poco el alma al Cementerio General, porque O’Higgins fue su fundador- dice Domínguez.
El arquitecto indica eso con conocimiento de causa. La ciudad de los muertos es una ciudad de símbolos que interactúan entre sí. Los ciudadanos quedan atrapados y definidos por ellos, entre las tumbas de los presidentes muertos que ordenan las avenidas, en las peleas de egos que se ven entre el diseño de los mausoleos que compiten en pretensión, en una arquitectura que continúa en la muerte las batallas de la vida entre laicos y clericales, entre familias que se odian o se abrazan.
-El cementerio- dice Domínguez- es un espejo miniaturizado e idealizado de la ciudad. Todos los fenómenos sociales y arquitectónicos, las tendencias artísticas y los modelos urbanos se van reproduciendo acá.
Basta ver el mausoleo de Claudio Vicuña, que reproduce el Palacio de La Alhambra, la casa donde habitó, que a su vez era una reproducción de la construcción que está en Granada. No es raro: la historia de Chile es una trampa hecha de reflejos. En el mausoleo de Vicuña, mientras un molino de papel se mece con la brisa, es imposible no pensar que la memoria de cierta república chilena que siempre recordamos en abstracto acá se convierte en una colección de detalles concretos.
Allí, por ejemplo, están las puertas tan pequeñas de algunas tumbas por donde no caben las personas, pero sí las ánimas, las esculturas de mármol que reproducen los símbolos de universos privados, los patios interiores cerrados de ciertos mausoleos donde pueden juntarse las almas a conversar, las flores secas que detallan el abandono de familias que se extinguieron.
Tomás Domínguez llegó a Santiago dos días después del terremoto y fue a ver el estado en que había quedado el cementerio. Como ya había hecho un catastro fotográfico completo del lugar pudo detallar con precisión los daños: el perjuicio del valor cultural fue de más de $ 12 mil millones y el costo de la reconstrucción, de más de $ 3 mil millones. Mientras escribía comunicados indicando eso, se dedicó a dejar en cada mausoleo dañado una carta señalando a los propietarios en qué estado estaba la tumba.
Envió 220 cartas. Algunas personas respondieron. Otras cartas siguen ahí, sin abrir.
A la una de la tarde, el cementerio está tranquilo. Todo se activa después de las tres, cuando comienzan los entierros. Los que pasean por el lugar son unos pocos solitarios que se cruzan con los cuidadores. Los cuidadores andan a su propia velocidad. Domínguez habló con ellos cuando reconstituía la historia del lugar: se dio cuenta de que se trataba de un oficio heredado. Muchos eran hijos de otros cuidadores. Esa memoria oral fue fundamental. Los hijos recordaban lo que habían sabido los padres, los movimientos de las tumbas, la ubicación exacta de ciertos lugares.
El cementerio podía verse como rutas que enlazaban puntos invisibles. De este modo, si el año pasado, para el Bicentenario, Domínguez encontró las tumbas de los miembros de la Primera Junta Nacional, también logró armar varios tours patrimoniales por el lugar. No había fantasmas ahí: “Jamás he presenciado ninguna experiencia paranormal, ni creo en ellas. Tras años de experiencia he aprendido que en los cementerios hay que tenerles miedo a los vivos y no a los muertos”.
Por ahora, Domínguez deja su fundación en stand-by por un par de años y se dedicará a trabajar de modo privado en arquitectura. Se cansó. No consiguió recursos del Estado ni de privados. Mañana, 1 de noviembre, lanzará un informe con las cifras exactas del valor patrimonial del Cementerio General, además de un catastro detallado de sus monumentos y joyas arquitectónicas.
El destino del mausoleo de Manuel Arriarán es incierto. Más allá, ahora mismo, un empresario construye un mausoleo gigante que tapa de manera obscena otro más pequeño, de mármol.
Poco más lejos, los patios y los presidentes muertos y los escombros y los caminos que sólo Domínguez y los cuidadores conocen. Y apenas unos kilómetros más allá, el viejo Santiago, que es el reflejo del cementerio.
Tomás Domínguez es uno de los pocos que pueden transitar por ambos mundos.
Tomás Domínguez pocas veces usa la palabra “tumba”.
Dice: “Monumento”.
Reconstrucción del 27-02-2010 al 1-11-2011.
Postergada la fundación de la “Ciudad Eterna”.
Renuncia a la Reconstrucción.

A un año y medio del terremoto, decidimos concluir los esfuerzos para la reconstrucción del Cementerio General de Santiago.
Agosto, 2011.
El perjuicio cultural del terremoto del 2010 en el Cementerio General fue de $12.200 millones y su costo de reconstrucción de $3.200 millones. Reconstruir significa realizar 365 faenas especializadas en su interior, lo que demorará varios años.
Los únicos recursos para reconstrucción patrimonial dispuestos por el gobierno fueron fondos por $900 millones, con tope máximo de $100 millones por proyecto, fondos de 2.500 millones del CNCA con tope máximo de 120 millones, además del subsidio de 200 UF para viviendas en zonas típicas del Minvu. Estos 6 millones de dólares, contrastan con el total de la pérdida causada por el 27/F calculada en 30.000 millones de dólares. En consecuencia el gasto en reconstrucción patrimonial es menor al 0,001% del costo de reconstrucción nacional.
En enero del 2010 logramos la firma del Decreto de Monumento Histórico del Cementerio General (D. N°72-1 Mineduc). En consecuencia, el terremoto sorprendió al país con la nueva facultad de poder restaurar las obras que sufrieron daños, vía Ley de Donaciones y recursos directos del Estado.
Quisimos impulsar la reconstrucción al constatar que no había actores responsables y que se trataba del área histórica de Santiago con mayor concentración de siniestros. Ofrecimos cooperación y asesoría a familias y autoridades. Ejecutamos las medidas de resguardo mínimas y obligatorias que en cada momento fueron urgiendo, satisfaciendo las distintas necesidades de cuidado patrimonial que fueron presentándose después del terremoto. Hicimos el catastro de los daños y la evaluación del costo de la reconstrucción, denunciamos robos y traslados de obras de arte, vigilamos y previnimos las enajenaciones de los derechos de las obras dañadas cuyos fundadores damnificados no tienen descendencia viva, monitoreamos irregularidades en obras civiles, dimos orientación y asesoría de las familias afectadas; gestamos, desarrollamos y tramitamos proyectos de reconstrucción, etc.
Toda esta experiencia nos demostró que el país y sus instituciones culturales no están en condiciones de responder a una emergencia sísmica. En el Cementerio General damnificados como Manuel Arriarán siguen atrapados entre los escombros y monumentos peligrosamente dañados como el Mausoleo Vicuña, siguen con riesgo de derrumbe. En el futuro peguntarán por ellos y por su legado. Si la responsabilidad de su desaparición fuera nuestra, tendremos que cargar con la condena de haber sido deudos ingratos.
La realidad nos convenció de que la institucionalidad, la conducción política y la legislación patrimonial chilena requieren reformas urgentes y de una dimensión equivalente a la riqueza cultural que está en juego. Creemos fundamental una inversión contundente de recursos del Estado para la reconstrucción y también para el rescate patrimonial y la mantención de monumentos nacionales a través del tiempo. Si la responsabilidad de la reconstrucción recae casi exclusivamente en donaciones privadas, no existirá una organización de prioridades nacionales y ni tampoco se obtendrán recursos para dar a vasto con los montos de las necesidades en caso de catástrofes.
Hoy más que nunca, Chile posee los recursos para invertir en patrimonio y para rendir honores a su pasado, cumpliendo con nobleza el pago del tributo a sus ancestros presentes en el Cementerio General. Somos un país de escaso legado urbano y arquitectónico, quizás por falta de valentía para desafiar nuestra naturaleza sísmica innata y talvez por no atrevernos a reconstruir el patrimonio tantas veces sea necesario, como se hace en otras regiones tras guerras o catástrofes naturales. En Chile hoy prima la idea de lamentar las “pérdidas irremediables” y escasamente de “salvar lo salvable”.
Reconstruir significa revertir un proceso real de empobrecimiento cultural y es una necesidad cultural primara. La excelencia y la máxima aspiración para el Cementerio General, está en reconstruir y también en “garantizar” el monto de la reconstrucción para el próximo cataclismo que se registre en Santiago. Este suceso inminente no debe ser una amenaza; debe ser un desafío y para eso debemos estar preparados. Calculamos que un terremoto 8,8° Richter, destruiría el 20% de la colección de 2434 monumentos del Cementerio General. Esto supone una pérdida cultural avaluada en $102.000 millones y un costo de reconstrucción de $26.000 millones. Antes de que ocurra el gran cataclismo, los fondos debieran estar garantizados (o asegurados los monumentos) y se debieran invertir $2500 en obras y proyectos previos para poder mitigar la tragedia venidera que traería pérdidas por 3,7 veces el costo de reconstrucción, gasto reducido en relación a la perdida cultural que arriesgamos. Afortunadamente el último terremoto causó 6 a 8 veces menos daños que el anterior, presumiblemente porque el de 1985 fue del mismo orden de magnitud y destruyó gran parte de los monumentos de ese nivel de resistencia, firmeza inferior a la de la mayoría de las obras sobrevivientes. Las antiguas tecnologías de construcción, la vejez de los materiales estructurales y la ausencia de mantención e inversiones en refuerzos antisísmicos, nos permiten prever que la suerte no será la misma para un azote telúrico más riguroso y se estima la destrucción de al menos 600 monumentos con daños profundos.
Esta el la proporción del desafío que tenemos con los chilenos del futuro y que debiéramos plantearnos para superar airosos el examen histórico sobre nuestro actuar en el contexto del Terremoto del 2010 y sobre la responsabilidad de nuestra generación en proyectar nuestra civilización en el tiempo.
El dolor drama humano del Cementerio nos conmueve y pese a seguir en curso la emergencia, las circunstancias han superado nuestras capacidades y nuestros medios para lograr las soluciones necesarias. Lamentamos tener que poner fin a la reconstrucción, porque perdemos terreno frente a la muerte patrimonial, tragedia que hoy enluta la memoria nacional

Postergada la fundación de la “Ciudad Eterna”.
Para canalizar los recursos y optimizar la gestión de la reconstrucción, estábamos tramitando la “Fundación Ciudad Eterna, para el renacimiento de los cementerios patrimoniales”, iniciativa de estudio, protección, difusión y reconstrucción patrimonial que hace tiempo teníamos en mente y que se gatilló tras el terremoto. Nuestra primera actividad la realizamos el 18 de septiembre del 2010, rindiendo un homenaje bicentenario a los miembros de la Primera Junta. En diciembre comenzamos la tramitación y pero a pocos días después recibimos anuncios intimidatorios desde la Dibam y luego a fines de febrero desde el gabinete ministerial, amenazas que nunca llegaron a concretarse. Como consecuencia, en marzo todos los proyectos que estábamos tramitando estaban congelados y hoy la totalidad naufragó.
En estas condiciones recibir donaciones de empresas es impensable. Ofrecimos cooperación al Ministerio de Educación y pedimos explicaciones, pero no obtuvimos respuesta y ya resulta impracticable perseverar en la reconstrucción. Hemos perdido la confianza en las autoridades y la fe en obtener la firma presidencial de la personalidad jurídica.
Los obstáculos más preocupantes para la reconstrucción han sido la ausencia de fondos y la barbarie de nuestras autoridades. Hoy el panorama resulta vergonzoso hasta para el tercer mundo. Usamos todos los canales, insistimos en todas las instancias existentes, recurrimos a todas las instituciones competentes y casi no hemos encontrado cooperación ni atención a los problemas más urgentes. Mucho menos los fondos de reconstrucción. En contraste la ciudadanía ha compartido la preocupación y los medios de comunicación han hecho eco del silencioso drama (como consta en nuestra sala da prensa).
Esperamos continuar la reconstrucción y retomar la Fundación cuando el escenario político sea radicalmente distinto y ya no estén en el gobierno las facciones políticas que han causado la agonía y el duelo del Cementerio General.
Aunque es para nosotros una gran decepción y ha sido un duro golpe, continuaremos con nuestros objetivos a largo plazo, marginando al Ejecutivo, pero cooperando activamente con el Congreso, la Contraloría General y el Poder Judicial.
Robos de obras de arte en Cementerio General
CHV Noticias Central 26 julio 2011
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PDI indaga robos por encargo de piezas con alto valor patrimonial que este año suman diez denuncias:
Ladrones especializados violan la paz de mausoleos del Cementerio General.
por: Pedro Lezaeta y Óscar Saavedra
Un cristo tallado en madera y una puerta con bajorrelieves -ambos, traídos desde Italia a inicios del siglo pasado- le han robado en los últimos tres meses al mausoleo de Francisco de Borja Valdés Cuevas (1851-1920), ex diputado, cuñado del Presidente Ramón Barros Luco, situado en el patio Caffarena, del Cementerio General.
Se trata de dos de los diez hurtos de especies dentro del camposanto que han sido denunciados este año y que para la PDI, junto con la administración del recinto, obedecen a acciones de bandas organizadas que operan por encargo. ¿El destino de los artilugios? Se sospecha que en nuestro país y algunos otros de la región hay coleccionistas que trafican con ellos.
“Lo más terrible es que estos ladrones no respetan ni a los muertos. Se han llevado cosas que no tienen precio, que son parte de nuestra historia familiar. Cosas invaluables. Es una pena que la seguridad del cementerio no logre detectar estas cosas. Si la última vez se llevaron una puerta que debe pesar unos doscientos kilos, y nadie los vio”, indica a “El Mercurio” María Ester Díaz Valdés, bisnieta de Valdés Cuevas.
El director del Cementerio General, Tulio Guevara Valle, se hace cargo del comentario de María Ester Díaz. Pero explica que si bien tienen un cuerpo de guardias que se ha ido perfeccionando e instruyendo -incluso está acreditado por Seguridad Privada OS-10 de Carabineros-, no tiene atribuciones para revisar a personas o vehículos al entrar o salir de la necrópolis.
“Nosotros nos esforzamos. Nos duele en el alma toda pérdida, todo; incluso el robo de una manilla de bronce. Por eso estamos cada día trabajando para evitar estos hurtos, que tampoco son tantos. Eso sí, son muy relevantes, porque son parte de la intimidad, del cariño de la gente”, explica Guevara.
El Cementerio General tiene una superficie de 86 hectáreas, que es recorrida a pie y en bicicleta por grupos de guardias comunicados por radios. El año pasado las denuncias por robo en mausoleos y tumbas fueron ocho. La cifra -según explica Guevara- es baja, porque gran parte de la gente no estaría denunciando el robo de elementos que consideran menores, tales como manillas de bronce (que se venden para fundir), crucifijos de metal, adornos pequeños, etc.
TULIO GUEVARA VALLE, DIRECTOR DEL CEMENTERIO GENERAL: “No tenemos atribuciones para estar revisando a cada persona, a cada auto que sale del cementerio”.
Arquitecto descubrió robo de estatua de más de 100 kilos
En octubre de 2007, el arquitecto Tomás Domínguez (quien dijo a la PDI ser descendiente del ex Presidente José Manuel Balmaceda) efectuó un catastro de las obras con valor cultural y patrimonial que existen en el Cementerio General. Más tarde, después del terremoto del 27 de febrero de 2010, recorrió el camposanto para determinar el daño sufrido por las piezas. Ahí se dio cuenta de que faltaba una estatua de mármol italiano que adornaba un hipogeo (mausoleo subterráneo) ubicado en calle Romero, entre Domeyko y Dávila. Se había perdido la obra “La Caridad”, una figura de la Virgen María con el niño Jesús en sus brazos, que data de 1800, mide un metro 65 centímetros, tiene un peso superior a los 100 kilos y está avaluada entre $3 millones y $5 millones. El profesional denunció la sustracción a la Brigada Investigadora de Delitos del Medioambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI.
Las diligencias policiales han podido confirmar que, como en el caso del mausoleo de Valdés Cuevas, este tipo de robos es encargado por reducidores especializados, capaces de reconocer el alto valor de las piezas.
El inspector Jaime Pérez señaló que “la pieza fue sustraída desde un hipogeo que se encuentra en el sector del cementerio que está declarado como patrimonio nacional, por lo que ello aumenta más su precio y valor patrimonial. Lo más probable es que haya sido un robo por encargo y muy puntual”. Esto porque “La Caridad” estaba junto a otras tres estatuas que no fueron robadas. La pieza ha sido buscada infructuosamente en tiendas de anticuarios y sitios de internet que son visitados por coleccionistas.


DESCARGA DENUNCIA EN PDI
Interrogantes:
¿Porqué la administración no denunció los hechos a la policía en su momento y porqué el Consejo de Monumentos no actuó?
¿Porqué no hay cámaras de seguridad que controlen los accesos del Cementerio, si se trata del museo de esculturas más grande del país?
¿Porqué no se restringe el acceso vehicular al casco antiguo, en las zonas más ricas en obras de arte?
Carta Abierta alcaldesa de Recoleta (sin Respuesta)

fundacionciudadeterna@gmail.com
La importancia patrimonial del Cementerio General de Santiago.
La institución que Recoleta tiene el privilegio de proteger, es el primero de los cementerios “extramuros” creado en Chile, por disposición del Director Supremo Bernardo O´Higgins e inaugurado por él en 1821. Fue concebido con el propósito de que se convirtiera en el panteón de los héroes de la independencia y un recinto “general” que agrupara sin distinción a ricos y pobres. Tras 189 años de existencia hoy es el cementerio más grande e importante del país.
En él descansan más de dos millones de personas y su suelo ha sido bendecido con la inhumación de gran parte de las personas que han habitado en Santiago durante casi dos siglos. Esto lo convierte en un lugar fundamental para la memoria nacional y en él encontramos las raíces y la fuente de origen de la sociedad chilena. Su suelo sacro es la morada de los Próceres de la Independencia, su interior contiene el Panteón de los Presidentes de la República (1) y monumentos significativos, custodian las reliquias de centenares de figuras históricas, todo lo que convierte al Cementerio General en un potente símbolo patrio, lugar donde termina y comienza el espíritu nacional.
Su existencia está ligada a la concepción trascendental del ser humano, ha sido y sigue siendo el lugar dónde se realizan prácticas rituales funerarias y conmemorativas, y es el escenario donde la población realiza sus duelos y donde combate los efectos destructivos de la muerte y del olvido.
Sus 86 hectáreas definen un tejido urbano único y de gran complejidad, en dónde han quedado plasmados distintos momentos históricos, la configuración social de fragmentos de Santiago durante casi dos siglos y una versión paralela y eterna a la ciudad de los vivos.
Entre sus miles de construcciones, destacan casi un millar de obras de alto valor arquitectónico que conforman la mayor colección de arquitectura funeraria conocida en Latinoamérica. Dos centenares de esculturas lo posicionan como uno de los más antiguos e importantes museos del país, emplazado en un parque de 40 hectáreas y de casi 180 años de antigüedad (2).
Al atravesar sus puertas iniciamos un viaje al pasado y en sus avenidas podemos revivir nítidamente distintos momentos la historia chilena. Emplazado en el corazón de Recoleta, es la pieza principal del antiguo Barrio de la Necrópolis y condicionó la evolución de esta zona de la ciudad y que propició la localización del Cementerio Católico, la instalación de decenas de hospitales y recintos de la salud y de la beneficencia pública, el trazado del eje monumental que conecta la Plaza La Paz con la Plaza de Armas de Santiago.
Todas estas razones posicionan a este conjunto patrimonial como una enorme construcción edilicia y una obra colectiva de grandes proporciones construida por generaciones, que es reflejo y sinopsis de nuestra historia republicana y que asombra, causa admiración por su pasado, su urbanismo, su arquitectura, su calidad artística y su belleza paisajística.
El proyecto “La Ciudad de los Muertos” y el descubrimiento del patrimonio cultural del Cementerio General de Santiago.
El profundo conocimiento de las virtudes y vicios de la institución, los he adquirido tras 12 años de investigación y observación permanente y este grado de conciencia de la problemática me ha obligado a aportar al país con mis aptitudes y mi tiempo. Desde el 2006 he encarnado el rol de padrino y benefactor de un patrimonio que hasta entonces estaba huérfano, lo que para mí ha significado un gran honor al poder servir a centenares de personalidades de la historia nacional por quienes siento gran admiración. Sin embargo en todo momento el desinterés de la Dirección del establecimiento ha sido total y la oposición a mi trabajo ha sido cuestionado y escrutado por la opinión pública.
En 1999 y en la fase universitaria del proyecto, comencé estudiando el patrimonio cultural del Cementerio, las corrientes arquitectónicas que lo influyeron durante el siglo XIX y el trabajo del arquitecto Tebaldo Brugnoli (3). El 2001 y con el interés de conocer en profundidad el funcionamiento de la institución, realicé una práctica profesional trabajando en el fichaje de obras de arte dañadas y de sepulturas antiguas. Durante el 2002 realicé mi proyecto de título para optar al grado de arquitecto de la Universidad Católica, trabajo destinado a la realización de un plan maestro urbano que permitiera modernizar la situación urbana del Cementerio, haciendo el énfasis en un plan de rehabilitación de los espacios públicos del casco antiguo, para permitir usos patrimoniales y actividad cultural.
El 2006 retomé mis actividades, esta vez como profesional y con dedicación de tiempo completo y en conjunto con el programa de doctorado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica hasta el 2008. Mi objetivo fue profundizar en mis conocimientos históricos, urbanos y arquitectónicos y obtuve recursos del Fondart del área de Investigación de Patrimonio Cultural (4), lo que me permitió avanzar en la realización de una publicación sobre el patrimonio histórico, la evolución urbana y la arquitectura de “la ciudad de los muertos”.
El 2007 realicé el Plano tumba a tumba del Cementerio, ya que hasta entonces no existía un documento que permitiera identificar la ubicación de las distintas obras de arte, los personajes históricos y las obras de arquitectura de mayor interés. Complementando esta herramienta, realicé el Catastro Patrimonial, donde registré y georeferencié más de 2700 puntos de interés, 910 obras de arquitectura, más de 230 obras de arte y centenares de figuras históricas.
Conciente de la corrupción que había desatado el ex alcalde Gonzalo Cornejo y los daños a la imagen de la centenaria institución, el 2008 utilizando toda la información recabada durante años, inicié el proceso de postulación del Cementerio General para ser declarado Monumento Nacional, solicitud que fue ingresada en enero del 2009, en medio de la tenaz oposición del municipio (6) (7) (8) (9) (10). Al mismo tiempo denuncié a la Contraloría General, las sistemáticas acciones de Recoleta en contra del Cementerio y que perjudicaban su patrimonio urbano y la honra de la institución y la paz del descanso de sus muertos.
La desgastante oposición a la declaratoria que sostuvo la Municipalidad, me obligaron a crear un sitio web (11) una campaña de firmas de apoyo de la sociedad civil (12) y acudir a los medios de comunicación para crear conciencia pública y dar a conocer las problemáticas e injusticias provenientes desde Recoleta (13) (14) (15) (16) (17) (18).
Por motivos que escapan a mi comprensión, el Consejo de Monumentos se mostró en permanente colaboración con Recoleta, lo que dificultó aún más el proceso de declaratoria y la publicación del decreto ocurrida finalmente en enero del 2010, justo a tiempo para afrontar la emergencia del terremoto.
La emergencia sísmica.
El 27F, dejó como consecuencia gran destrucción en las zonas más valiosas del casco antiguo del Cementerio, siendo el área urbana que concentró la mayor cantidad de daños patrimoniales en todo Santiago. Volver a la situación previa al terremoto significará $4.000.000.000 de pesos en restauraciones y 4 a 5 años de trabajos intenso y bien coordinado, suma equivalente al total recaudado por su tutor con 2 años de los excedentes producidos por la actividad del Cementerio.
De inmediato realicé una evaluación independiente y desinteresada, de los daños de la catástrofe (19). Luego procedí a comunicarlos a la opinión pública (20) (21) (22) (23), hice el llamado a las familias afectadas para que acudieran a constatar su situación y asesoré gratuitamente a una decena de ellas. Posteriormente comencé la tramitación de la Fundación, el proyecto de reconstrucción emblemático del mausoleo Vicuña (24) y la promoción de la reconstrucción y restauración de numerosas obras de alto valor arquitectónico.
Desde un principio ofrecí mi cooperación técnica a la administración (25), lo que fue desestimado por completo y que ha hecho que mi accionar resulte infructuoso, debido a la política de evasión de responsabilidades y de puerta cerrada de la Dirección y la ausencia de aporte de recursos provenientes de la Municipalidad para las gestiones y obras de la reconstrucción. Además la entrada en vigencia del decreto N°72-1 del Mineduc, que declara 28 hectáreas como Monumento Histórico, no tuvo en la práctica ninguna validez, violándose el decreto en numerosas ocasiones, registrándose el robo de obras de arte (26) y otras irregularidades que ya han sido llevadas a la Contraloría General. Además la existencia de un “convenio de cooperación” suscrito con el Consejo de Monumentos y que dejó en manos de Recoleta la realización y vigilancia del Plan de Manejo Patrimonial, sólo aviva los temores del destino que pueda tener el patrimonio cultural del Cementerio, dado el negro historial de manejo acumulado durante la última década, marcado por situaciones como el loteo de calles, la utilización de mausoleos como bodegas y camarines (incluido el caso de un ex presidente), la edificación de obras dañinas para el contexto patrimonial, el acopio de basura en las calles, la venta de los derechos originales de agua para llevar recursos para las arcas municipales (27), según la misma lógica que espera concesionar comercialmente otras propiedades del Cementerio como los Portales de la Plaza La Paz (28). Situaciones como la profanación de la tumba de las víctimas del Incendio de la Compañía ubicada en medio de la misma plaza o la actual contingencia de ausencia de auxilio humanitario de muertos atrapados aún entre los escombros a un año y tres meses del sismo (29), situación que incluso afecta a don Manuel Arriarán, quién realizó las transformaciones que permiten que Recoleta aún reciba ingresos por su funcionamiento del Cementerio.
A más de un año de iniciada la emergencia, los avances en la reconstrucción no han superado el 10% del patrimonio afectado y cunde la incertidumbre sobre el futuro de este legado histórico (30) (31) (32) (33) (34).
La agonía del Cementerio General.
Si todo esto ya es muy preocupante, lo son también las últimas novedades que han salido a la luz pública sobre el acuerdo de cooperación de la Municipalidad con la Seremi de Salud que dieron como consecuencia, el penoso caso de narcotráfico en el Crematorio y en lugares consagrado a actividades rituales (35).
En marzo fue conocida la resolución del Sumario Administrativo realizado por la Contraloría General, al interior del Cementerio y que fuera consecuencia del Informe Final N°226 del 4 de noviembre del 2009 (36) (37) (38) (39) (40) (41). El Sumario dio como culpables al Director del Cementerio General señor Tulio Guevara y al jefe del Departamento Técnico, señor Jaime Díaz, ambos funcionarios de su confianza y relacionados con los contratos del caso GMA. Los cargos son la enajenación y exhumación ilegal de sepulturas perpetuas y de la realización de todas las obras civiles al interior del establecimiento durante los últimos 10 años, sin la autorización respectiva de la Seremi de Salud. Ahora le corresponde a Usted, decretar la sanción administrativa correspondiente.
He declarado persistentemente a los medios de comunicación que después de la actividad sísmica, el mismo tutor del Cementerio General ha sido el principal enemigo de su patrimonio y los hechos constatados por Contraloría lo ratifican. Hoy sabemos que la misma administración encargada de custodiar el descanso de los muertos del Cementerio es quién viola los derechos de perpetuidad con la finalidad de obtener nuevos terrenos para la venta en beneficio de la Municipalidad de Recoleta ¿Quién en el futuro confiará a la institución el cuidado de sus seres queridos caídos en desgracia y escogerá al Cementerio General como el lugar de descanso de sus muertos? En este contexto el futuro del establecimiento se ve muy oscuro.
La involución de las estadísticas de entierro(42) que sólo se comparan a niveles de la década de 1850, aumentan aún más los temores y vaticinan que a mediano plazo el Cementerio General ya no producirá excedentes, obligando el cierre de sus actividades y el posterior abandono y saqueo como ha ocurrido muchas veces en otros cementerios históricos en distintas partes del mundo. La competencia y apertura de una decena de nuevos cementerios privados en Santiago no ha sido afrontada y la institución no ha modernizado sus servicios y ha ofrecido productos que puedan ser competitivos frente a la actual demanda metropolitana. Tampoco se han realizado las inversiones mínimas para que el Cementerio pueda seguir funcionando a mediano y largo plazo, por lo que la responsabilidad de un eventual cierre corresponderá al tutor que no haya cumplido sus obligaciones mínimas.

En este contexto también fuimos testigos de cómo durante la tuición de Gonzalo Cornejo(43) el 2004, se hizo un contrato fantasma por $24.000.000 de pesos para el “Análisis de la Situación de Competencia y Adaptación al Mercado del Cementerio General” (el que se sumó a las denuncias relacionadas al caso GMA), perdiéndose entonces la oportunidad de comenzar a solucionar la crisis de pérdida de competitividad por actos de corrupción que actualmente investiga la el Ministerio Público, dañando además a la institución en uno de los puntos más delicados para su subsistencia futura y para cumplir su vocación eterna y de perpetuación del recuerdo de las principales figuras de la historia chilena.
Situaciones similares sucedieron con el patrimonio cultural que pese a ser la clave para la valoración futura del establecimiento, fue utilizado como excusa para la realización de otros dos contratos del 2004 que también investiga la Fiscalía (44). La “Confección y Mantención de el Sistema de Información Georeferenciado (SIG) del Cementerio General”, contrato por $28.000.000 de pesos, prometía por fin disponer de un plano tumba a tumba para promover el turismo cultural y sin embargo en plano nunca existió. Además se contrató en $66.000.000 de pesos la “Difusión del Patrimonio Artístico y Cultural del Cementerio General”, acciones de extensión que nunca llegaron a realizarse según lo pactado en los contratos, perdiéndose nuevamente la posibilidad de valorar y dar a conocer la riqueza patrimonial de la principal necrópolis del país.
El cambio de la política de explotación del Cementerio General.
Es conocido que el año 2008 la institución generó ingresos cercanos a los $5.000.000.000 de pesos y que tuvo gastos por $3.000.000.000. El excedente bordeó los $2.000.000.000 de pesos. No se conoce públicamente el detalle del presupuesto de los últimos 11 años, correspondientes a la administración del señor Guevara, pero se estima que los excedentes podrían estimarse entre $13-18.000.000.000 de pesos.
Ante los colosales ingresos que Recoleta obtiene de la tuición del Cementerio, la opinión de la Municipalidad siempre ha sido excusar el singular beneficio declarando que los recursos obtenidos por la tuición son destinados al gasto social en la comuna.
Sin embargo una tuición exclusivamente explotadora acumula décadas de ausencia de inversiones en infraestructura y equipamiento urbano, en mejoramiento de la calidad del servicio, en dignificación de las condiciones de entierro para los pobres, en desarrollos que aseguren el funcionamiento y la obtención de ingresos a mediano y largo plazo y de inversiones reales para el estudio, la protección, la difusión y la reconstrucción del patrimonio cultural del Cementerio General.
En contraste somos testigos de una tuición que suma numerosas irregularidades administrativas, incumplimientos de leyes, ocurrencia de delitos, violación del descanso de los muertos y de daños al patrimonio cultural. Hasta el momento su actuación como alcaldesa y tutora del camposanto, ha sido decepcionante y ha seguido las políticas sostenidas por el ex alcalde Cornejo. La ratificación del señor Guevara en su cargo tras haber asumido la alcaldía (45), el no haber cooperado con las investigaciones y no haberse hecho parte de las acciones judiciales en curso, ha profundizado la agonía del Cementerio General, que hoy más que nunca se cubre de luto y que atraviesa su peor momento histórico.
(1) El Panteón de los Presidentes de la República.
(2) Decreto Monumento Histórico del Cementerio General 72-1.
(3) Articulo Revista ARQ N°48. Mausoleos Exóticos – Brugnoli.
(4) Ficha de evaluación Fondart 2006.
(6) 2008-06-26 El Mercurio. Postulan al Cementerio General como M. Histórico para detener su deterioro.
(7) 2009-03-24 La Nación. Evalúan valor patrimonial del Cementerio General.
(8) 2009-05-08 Que Pasa. Cementerio General podrías ser Monumento Nacional si Recoleta no se opone.
(9) 2009-05-09 El Mercurio. Revista VD Assadi. La Ciudad de los Muertos.
(10) 2009-06-28 El Mercurio. Postulación del Cementerio General enciende polémica.
(11) http://www.laciudaddelosmuertos.org/
(12) 1039 Firmas de apoyo a la Declaratoria del Cementerio General.
(13) 2009-07-9 El Mercurio. El Cementerio General descansará en paz.
(14) 2009-07-10 La Nacion. Preservan casco histórico de cementerio.
(15) 2009-08-30 La Nación. Fantasmas que penen en el Cementerio General.
(16) 2009-10-31 La Tercera. Revista + Decoración. Ciudad de los Muertos memoria de los vivos.
(17) 2009-11-01 El Mercurio. Artes y Letras. Las estatuas y esculturas de la ciudad de los muertos.
(18) Programa Divertimento 4 enero 2010. T. Dominguez. Denuncias Cementerio.
(19) Informe de daños producidos al patrimonio del Cementerio General durante el terremoto (5-marzo-2010).
(20) 2010-03-21 El Mercurio. El Silencioso deterioro del Cementerio General.
(21) 2010-04-18 El Mercurio. Pasión y Gloria del Cementerio General.
(22) 2010-05-04 EDITORIAL El Mercurio. Preservar el Cementerio General.
(23) 2010-08-20 Revista Cosas. Frente al daño patrimonial hay inoperancia.
(24) Mausoleo Claudio Vicuña en Catálogo Corporación del Patrimonio.
(25) Carta de Consecuencias del terremoto a Director C. General 2 de marzo 2010.
(26) Denuncia PDI-Bidema. Castro, Vergara y Balmaceda.
(27) Informe de Daños al Patrimonio del Cementerio General.
(28) 2002-02-20 Articulo La Cuarta. Profanación Monumento La Compañía.
(29) 2011-05-05. The Clinic. Los Muertos Damnificados.
(30) 2011-01-31 La Tercera. El Cementerio General a un año del Terremoto.
(31) 2011-02-27 EL DUELO DE LA CIUDAD DE LOS MUERTOS.
(32) 2011-02-27 El Mercurio. Artes y Letras. 1er aniversario del terremoto.
(33) 2011-03-19 El Mercurio. Revista VD. Desafío a la Eternidad.
(34) 2011-04-06 Radio Biobio. Denuncian nulos avances en reconstrucción de Cementerio General.
(35) 2011-04-16 El Mercurio. PDI y fiscalía Sur detienen a funcionarios del C. General por narcotráfico.
(36) Conclusión Informe N°226
(37) 2010-01-25 La Hora. Las acusaciones que pesan sobre el Cementerio General.
(38) 2009-11-13 El Mercurio. Cementerio General vulnera norma funeraria.
(39) 2009-11-11 La Segunda. Gastos improcedentes en el Cementerio General.
(40) 2011-04 El Periodista. Los Negocios de la Cripta.
(41) 2011-01-14 Política Rock. Este muerto no lo cargo yo.
(42) Estadísticas anuales de entierros Cementerio General.
(43) Denuncia Contraloría. Contratos Fantasma. Cartas Transparencia.
(44) Denuncia Fiscalía Centro Norte 18-11-2009.
(45) Carta a Alcaldesa pidiendo renuncia del Director del C. General 16-11-2009.
Modificación Ley de Monumentos
Protección global de los cementerios patrimoniales chilenos.

Se ha producido un importante cambio en las políticas públicas de protección patrimonial, tras el nombramiento de Emilio de la Cerda como nuevo Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales.
El organismo ha acogido la idea incorporar una protección genérica a todos los cementerios nacionales que cuenten con valores patrimoniales, e incluir en la modificación de la Ley N°17.288 una protección especial para este tipo de patrimonio, de la manera como actualmente están protegidas las colecciones de las bibliotecas públicas, en patrimonio subacuático de más 50 años o los restos arqueológicos pre hispánicos. La reforma podría hacerse con la inclusión de un artículo especializado o con la creación de una nueva categoría a las cinco ya existentes (Monumento Histórico, Zona Típica, Monumento Público, Santuario de la Naturaleza, Monumento Arqueológico + Cementerio Patrimonial) y en ambos casos será necesaria la creación de un reglamento para normar y diferencias las distintas realidades del inmenso universo cultural que sería protegido.

Esta modificación sería un gran avance para prevenir el progresivo deterioro de cientos de cementerios fundamentales para nuestra identidad y para posibilitaría su posterior renacimiento y la justa valoración de la ciudadanía, además de la protección de las instituciones de gobierno emanada de la Ley de Monumentos.
La modificación beneficiaría a grandes y antiguos cementerios urbanos como los de Valparaíso, Concepción, Antofagasta, Viña del Mar, La Serena, Copiapó, Iquique, Punta Arenas y decenas más. También se protegerían conjuntos característicos de nuestra identidad histórica como los cementerios de las salitreras, de etnias, de grupos religiosos o culturales, cementerios dentro y fuera de las iglesias, los cementerios chilotas, de colonos en Aysén y la Región de los Lagos, cementerios rurales de la zona central y una inmensa diversidad que suma más de 1200 cementerios a nivel nacional.

Para elaborar un estudio jurídico, la fundación cuenta con el patrocinio del estudio de abogados Federico Villaseca y con el aporte de los distintos especialistas de la Red Iberoamericana de Cementerio Patrimoniales y con la red europea de Cementerios Significantes.
Esperamos que nuestra experiencia pueda ser un aporte concreto al progreso de la protección de la riquísima obra cultural concentrada en los cementerios patrimoniales chilenos, de las reliquias de que quienes ya pasaron a la historia y de lugares que son contenedores físicos de nuestra memoria histórica, que cumplen funciones rituales y guardan un significado trascendental para la población.

La protección genérica de los cementerios patrimoniales significaría cumplir uno de sus cuatro objetivos fundamentales de la fundación Ciudad Eterna (estudio, protección, difusión y reconstrucción) y avanzar décadas de trabajo en declaratorias como la realizada en el Cementerio General de Santiago o la tramitación en curso del Cementerio Católico.
El resultado de la iniciativa dependerá de la acogida y la seriedad con que el equipo jurídico de la Dibam estudie y plantee el tema al Congreso Nacional.

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Cementerios Municipales, Cementerios Patrimoniales, Declaratoria Monumento Histórico
The Clinic 5 mayo 2011
Comunicado 27 abril 2011
Novedades que marcan el día en que se cumple un año y dos meses del terremoto en el Cementerio General de Santiago:
Buenas Noticias.
- El mes de abril asumió como nuevo Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos, el arquitecto Emilio de la Cerda. Por primera vez fuimos convocados por la institución y citados a una reunión con la nueva autoridad. Esta se efectuó el día 27 de abril y se conversaron varios temas de interés común como la situación actual del Cementerio General, la declaratoria del Cementerio Católico y la posible inclusión de la temática de los cementerios patrimoniales en la modificación de la Ley de Monumentos. Al parecer se trata de un cambio sustancial respecto a la experiencia con la Secretaría Ejecutiva anterior…(al 1 de septiembre del 2011 no ha habido ningún avance en la Declaratoria del Cementerio Católico, ni sobre la protección genérica de los cementerios patrimoniales chilenos)…
- La Contraloría General dictó la resolución del Sumario Administrativo en el Cementerio General, absolviendo a 2 funcionarios de carrera, pero culpando a funcionarios de confianza de la alcaldesa. Esta señal alimenta las esperanzas de cambios en las políticas con que Recoleta administra el Cementerio General y que le han causado tanto daño.
Malas Noticias.
- Las consecuencias del Sumario Administrativo, son que la administración impuesta por Recoleta los últimos 11 años en el Cementerio General, ha sido señalada como la culpable de la violación de derechos de perpetuidad, exhumaciones ilegales y construir y permitir obras sin la autorización respectiva de la Seremi de Salud. Desgraciadamente estas situaciones significan un golpe a la credibilidad de la institución a la que se ha confiado históricamente el descanso de los muertos y lamentamos la consiguiente pérdida de competitividad frente a los demás cementerios de Santiago. Desgraciadamente la Alcaldesa será la responsable de aplicar la sanción respectiva.
- Silencio del Ministro de Educación. Cumplido un mes y diez días de la entrega de la carta al Ministro Joaquín Lavín, no hemos tenido respuesta de nuestra solicitud de explicaciones por las amenazas recibidas desde el Ministerio, ni a nuestro ofrecimiento de cooperación para resolver las dificultades actuales, ni a la invitación extendida para participar de las actividades de la fundación.
- Robo de obras de arte. Después de haber hecho ver el problema del robo de una escultura del monumento de Gregorio Castro (después del terremoto), a las instituciones encargadas del resguardo del Cementerio General y dado a que no habían tomado las medidas pertinentes, tuvimos que tomar la iniciativa de denunciar este hecho y otros 4 robos o traslados irregulares a la Bidema de la PDI, brigada que ha iniciado la investigación de los hurtos y la búsqueda de las piezas desaparecidas.
- Paralización de la reconstrucción. Debido al perjuicio que significa para el promotor de la reconstrucción y para la fundación, tener dos amenazas de acciones judiciales del Estado en su contra, los proyectos y las gestiones para la reconstrucción del Cementerio General están en punto muerto y la Ciudad Eterna (fundación en tramitación) ha centrado sus esfuerzos en la defensa de su integridad y su imagen.
- Cesantía entre contratistas del casco antiguo. Como penosa consecuencia de las irregularidades en obras de reconstrucción sin autorización del Consejo de Monumentos, el reciente Sumario que sancionó la ausencia de autorizaciones del Seremi de Salud y la ausencia de un Plan de Manejo Patrimonial, se ha detenido casi completamente la actividad constructiva en las 28 hectáreas protegidas como Monumento Histórico del casco antiguo del Cementerio General, provocando el aumento de la cesantía entre el medio centenar de contratistas y maestros que dependen de esta actividad. Como corolario Recoleta ha comenzado el loteo de calles para construcción de tumbas en otras áreas no protegidas del casco antiguo y que originalmente fueron propuestas como Zona Típica, pero que tras el Convenio de Cooperación mantenido con el Consejo de Monumentos, quedaron sin protección de la Ley de Monumentos.
Amenazas del Ministerio, Cementerio Católico de Santiago, Contraloría, Ex Presidentes, Reconstrucción






