Conclusiones Seminario U. Los Andes

Participantes:
Raúl Allard, Presidente Comisión Asesora sobre Institucionalidad Patrimonial 2006-2007
Ricardo Brodsky, Jefe División Coordinación Interministerial, Min. Sec. Gen.de la Presidencia.
Daniel Alvarez, Asesor Legislativo Ministra Presidenta C. Nacional de la Cultura y las Artes.
Nivia Palma, Directora DIBAM.
Marta Cruz-Coke, ex Directora DIBAM.
Ana Tironi, Directora Biblioteca Nacional.
Claudio Gómez; Director Museo Nacional Historia Natural.
Magdalena Krebs, Directora del Centro Nacional de Conservación y Restauración.
Claudio Herrera, Encargado Area Jurídica Consejo Monumentos Nacionales.
Mauricio Uribe, Presidente Sociedad Chilena de Arqueología.
Silvia Pirotte, Visitadora Especial de Monumentos Nacionales.
Fernando Riquelme, Consejero Consejo Monumentos Nacionales, Facultad de Arq y U. UCH.
Hernán Rodríguez V., Dir. Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural, U. los Andes.
Ezio Mosciatti, Presidente Comité de Patrimonio, Colegio de Arquitectos.
Tomás Domínguez, Monumento Histórico Cementerio General.
Rosario Carvajal, Vecinos por la Defensa del Barrio Yungay.
Nahuel Quiroga, Coordinador Proyecto de Rehabilitación Población Unión Obrera, Valparaíso
María Paz Valenzuela, Arquitecta, académica Facultad de Arquitectura, Universidad de Chile.
Invitado como representente de la sociedad civil
2 de noviembre del 2009
El proyecto “La Ciudad de los Muertos”, manifiesta su rechazo al proyecto de Ley que crea el Instituto del Patrimonio, por que su aprobación significaría un retroceso para la conservación del patrimonio nacional y porque se excluye casi plenamente a la participación de la sociedad civil.
Según mi experiencia relacionada a la protección del Cementerio General, debo alertar de los puntos más peligrosos de la actual propuesta de ley:
1.- La duplicidad de funciones que significa el cargo de Director Nacional y el de Consejo del Patrimonio asegura el control político del Instituto de igual manera que como sucede hoy con la Secretaría Ejecutiva y el Consejo de Monumentos. La incorporación de la ciudadanía es demagogia política, porque el proyecto en realidad la excluye y entrega todo el control al poder político.
2.- La actual composición del Consejo de Monumentos, integrado por representantes de la sociedad civil y por los distintos actores relacionados al patrimonio, es una institución que cumple su objetivo de manera satisfactoria, como quedó demostrado con la aprobación por unanimidad de la declaratoria de Monumento Histórico del Cementerio General. El nuevo Consejo del Patrimonio Cultural sólo se compone por integrantes designados por el Presidente, lo que conlleva necesariamente subordinar las políticas de patrimonio cultural a los intereses de los partidos gobernantes, como el caso de las declaratorias del Patio 29 v/s la totalidad del Cementerio y como en el primer caso la iniciativa en impulsada por el gobierno actual y la segunda es resistida aún.
3.- La naturaleza incompleta de la actual Ley de Monumentos, crea pérdidas en plusvalías y desvaloración de los bienes protegidos por la Ley, perjudicando los intereses de los propietarios, como fue el caso del la oposición que sostuvo la Municipalidad de Recoleta. La modificación de la ley sólo introduce temas de patrimonio inmaterial y no incorpora beneficios para los propietarios, incentivos para promover declaratorias, recursos y asesorías para valoración y restauración, ni mecanismos de reflote como la venta de cuotas de constructibilidad, etc.
4.- En la nueva Ley no existen legitimaciones para la acción de la sociedad civil, ni puestos de representación, ni maneras de participar, ni obligaciones que asumir. Tampoco se contemplan vías y mecanismos de investigación para denuncias relacionadas a daños al patrimonio, ni mecanismos de control y sanción. Por último indicar que la sociedad civil ha estado ausente en la confección del proyecto de Ley y ha quedado excluida completamente en el Instituto del Patrimonio, a excepción de que se seguiría permitiendo a personas naturales, proponer bienes para su protección, como lo hice con el Cementerio General, aunque tengo la seguridad de que con la nueva institucionalidad esta declaratoria hubiera fracasado.